ZR2 Kashmir Yoga Espanol


PRINCIPIOS DE KASHMIR YOGA

Bajo la denominación Kashmir yoga se comprende aquí el enfoque de Jean Klein. Tal y como indica el nombre, este enfoque procede de Kasmir.

Jean Klein funcionó como maestro espiritual entre 1957-1998 y yoga dado por él (por él mismo llamado “trabajo corporal”), formaba un conjunto con su instrucción espiritual. La instrucción espiritual de Jean Klein cae bajo el llamado “camino directo”. Esta instrucción del camino directo refiere directamente a nuestra verdadera naturaleza y puede conducir en principio sin uso de técnicas de apoyo directamente hasta la autorealización, hasta vivir desde nuestra verdadera naturaleza. El camino directo require sin embargo una rara vez presente madurez espiritual y como Jean Klein lo expresaba:

“Para un cuerpo-mente condicionados es casi imposible de ser receptivo a la verdad, de estar abierto a la gracia”.
Kashmir yoga tiene, si se practica correctamente, un efecto desacondicionante y transformante sobre el cuerpo y la mente, por lo que el practicante está más abierto a la instrucción espiritual.
A la inversa, a través de la instrucción espiritual surge la actitud mental correcta para una práctica de yoga efectiva.

Esto nos lleva al PRIMER PRINCIPIO:

LA INSTRUCCIÓN ESPIRITUAL Y EL ENFOQUE DE YOGA (DE JEAN KLEIN) SE COMPLEMENTAN Y FORTALEZEN ENTRE SÍ.

Algunas expresiones centrales de la instrucción espiritual de Jean Klein:

1. El ser humano está destinado a conocerse a sí mismo.
2. Finalmente llegarás a conocerte detrás de tí mismo.
3. Liberación es de la persona, no para la persona.

La primera declaración implica que en la creación existe una fuerza activa que asegura que finalmente cada ser humano llegue hasta el conocimiento propio, hasta propia realización. En la tradición de Kashmir esta fuerza se llama anugrahashakti (literalmente: energía que agarra el alma individual).
Una buena tradución de anugrahashakti es “energie de la gracia”.
Esta declaración es muy importante para nosotros, porque significa que la creación está “programada” tal que, fluyendo tranquilamente con la vida, llegaremos a nuestro destino, la autorealización, naturalmente. Visto desde esta perspectiva, yoga no hace otra cosa que apoyar con una mano amiga nuestro natural desarrollo humano.
También en otras tradiciones espirituales encuentras expresiones con el mismo alcance:

“En cada momento de tu vida la naturaleza está trabajando para llevarte a tu destino.” (Swami Shivananda).

La segunda declaración de Jean Klein hace pensar en una comparación del Mundaka Upanishad, donde el ser humano está representado por dos pájaros:
“Un pájaro come los frutos del árbol (es decir, actúa en el mundo), mientras el otro pájaro tan solo mira.”

Esta declaración significa que por así decirlo nosotros existimos a dos niveles. Nuestra verdadera naturaleza, nuestro Ser Superior, el pájaro que tan solo mira, está fuera de espacio y tiempo, no ha nacido nunca y nunca puede morir. La persona, el conjunto de cuerpo-mente, el pájaro que come los frutos del árbol, es una expresión en tiempo y espacio de nuestra verdadera naturaleza.
La segunda declaración pues quiere decir que en la autorealización nuestra verdadera naturaleza se reconoce a sí misma detras de la persona.

La tercera declaración de Jean Klein indica que en la autorealización el acento, que siempre reposaba en la persona, es decir en nuestra existencia en tiempo y espacio, de repente se mueve hacia nuestro eje intemporal, nuestra verdadera naturaleza. Así cesa la identificación con el cuerpo y la mente y se puede liberar a la persona. Es tan solo una expresión temporal en tiempo y espacio de aquello que es en esencia.

En la tradición de Kashmir nuestra verdadera naturaleza es indicada con la palabra Shiva (Diós). Shiva estaría siempre en contacto con energía (vital), Shakti, incluso cuando se manifiesta de forma velada, como ser humano.

La diferencia entre un ser humano autorealizado, un Buda, y un ser humano que (aun) no conoce su verdadera naturaleza sería una diferencia energética. En un ser humano aun no realizado podría ser una energía activa velada (maya shakti) que tiene una conexión con la columna vertebral. Esta energía velada asegura que nuestra verdadera naturaleza no se vea a sí misma, si bién es cierto se ha “olvidado” de sí misma.

Enérgicamente por lo tanto de lo que se trata es de que esta energía velada es desconectada. Instrucciones para una solución se encuentran en el texto más importante de la tradición de Kashmir, el Vijñana Bhairava Tantra, que puede ser traducido como “Tratado sobre autorealización”. Este Tantra dá las siguientes instrucciones;

“Así como por la lúz de una lámpara o los rayos del sol vemos el mundo, así podemos a través de Shakti tomar noción de Shiva, o querido” (verso 21)

Así pues mediante nuestra propia energía (vital) podríamos tomar noción de nuestra verdadera naturaleza. La energía vital en un ser humano se manifiesta en el cuerpo energético (pranamaya kosha). El cuerpo energético dá vida tanto al cuerpo físico, así como al cuerpo astral y el causal. También la interacción entre el cuerpo físico, el astral y el causal depende del cuerpo energético.

Lo resumido anteriormente nos lleva al SEGUNDO PRINCIPIO:

EN KASHMIER YOGA LA ACTIVACIÓN DE CUERPO ENERGÉTICO ESTÁ CENTRAL.

Activación del cuerpo energético se consigue mediante:
1. Trabajar desde una actitud abierta, de aceptiva y observativa. Jean Klein nombraba a esta una “actitud impersonal”, porque por este medio no se evoca una autoimágen, no se esfuerza, no se lucha y no se juzga. La actitud impersonal consigue que las tensiones neuro-musculares disminuyan. Esta es una condición importante a la que se debe cumplir para hacer posible que el cuerpo energético se pueda desarrollar.
2. Durante la práctica de yoga hay que estar centrado en el sentido del tacto y trabajar con sugestiones táctiles. Estar centrado en el sentido táctil activa el cuerpo energético. Trabajar con sugestiones del tacto es una manera de activar el cuerpo energético durante la práctica de yoga.
3. Trabajar con asanas clásicas (de acuerdo con 1 y 2).
4. Práctica de kapalabhati, bhastrika y pranayamas.

Entre punto 1 y 2 y punto 3 existe un enlace interesante. Si el cuerpo energético está bien activado se disuelven todas las tensiones acondicionadas y las resistencias, por lo que las asanas clásicas se pueden realizar mejor. Si las asanas clásicas se pueden realizar mejor, su efecto estimulante sobre el cuerpo energético se hace mayor.

Según Jean Klein y según los textos antiguos (Gorakshashatakam, Shiva Shamita, Hathayoga Pradipika) la posición perfecta (siddhasana) y la posición de loto (padmasana) serían las posiciones más importantes. Por tensiones acondicionadas, resistencias y el uso en un solo sentido de las articulaciones de la cadera, estas posturas son para la majoría de las personas sin embargo no realizables. Con práctica regular de yoga se pueden superar ambos obstáculos. Es importante aquí en principio ejercicios y asanas que en ciertos lugares de la columna vertebral eliminen la resistencia, por lo que una poderosa corriente de energía surge a lo largo de la columna vertebral y en segundo lugar ejercicios y asanas que aumentan la posibilidad de rotar hacia fuera (rotación externa) las articulaciones de la cadera.

Cuando el cuerpo ya se ha liberado tanto que se puede relajar y puede sentarse con la espalda recta en la posición de loto, se puede percibir claramente que esta posición estimula significativamente el cuerpo energético. Entonces surge una gran amplia, “vacia”, consciencia del cuerpo.
Mientras el cuerpo no pueda sentarse comfortablemente en la posición de loto, puede practicarse el medio loto (ardhapadmasana) o la posición perfecta, si es necesario con un cojín.

Cuando el cuerpo es liberado de tensiones condicionadas y resistencias, cuando el cuerpo energético está activado y la instrucción espiritual se ha procesado bién, la mente entrará espontáneamente en meditación. Esto lleva automáticamente hasta un estado de espíritu que se puede describer como el TERCER PRINCIPIO:

FINALMENTE SURGE UN ESTADO MEDITATIVO DE “ESPERAR SIN ESPERAR”.

Biológicamente visto esto es a comparar con una oruga que ha elaborado un capullo y se retira dentro de él para convertirse en crisálida. La oruga no hace nada, pero intuitivamente se entrega al proceso natural transformador por el que finalmente vive en adelante como mariposa. Así igualmente nuestro practicante de yoga, el/ella ha procesado completamente la instrucción espiritual. El/ella sabe que la felicidad, el cumplimiento final no puede ser encontrado en objetos. Esto detiene todas las búsquedas, cualquier forma de actividad. El/ella se aquieta en meditación y surge una profunda abertura y receptividad.

Entonces, cuando este “proceso de maduración”está suficientemente avanzado, la propia energía latente vital (kundalini) despierta. Esta energía abre entonces el canal vertical de energía en la columna vertebral (sushumna) y “traspasa” en su camino hacia arriba los chakras. A esto se transforman los chakras y la energía velada (mayashakti) y se produce la autorealización, es decir, nuestra verdadera naturaleza se descubre sin intervención de la mente o los sentidos. La felicidad que siempre se había buscado en el mundo se encuentra de repente y es permanente.

EL BUSCADOR SE ENCUENTRA A SÍ MISMO COMO LO BUSCADO.

Jean Klein llamaba esta transformación “nuestro verdadero nacimiento”.
La energía de querer/desear (icchashakti) que se puede ver como el motor de la existencia humana, cae en silencio.

Koos Zondervan 2012
Traducción del holandés: Gloria Spaans 2013.