ZR8 La Perspectiva Espiritua

LA PERSPECTIVA ESPIRITUA DE LAS POSES DE YOGA

Normalmente durante la vida el cuerpo y la mente de los seres humanos se vuelven más acondicionados. En referencia a la mente esto significa que más a menudo reaccionamos de “manera programada” a los acontecimientos. En referencia al cuerpo esto supone que éste cada vez es más limitado en sus posibilidades de movimiento por las tensiones acondicionadas (programadas en la corteza cerebral). A causa de esto, la flexibilidad disminuye progresivamente. A consecuencia de las tensiones musculares acondicionadas, incluso los huesos pueden tomar en ocasiones posiciones perturbadas.

También el cuerpo energético (prânamayakosha), el cual entre otras cosas es responsable de la comunicación entre la mente y el cuerpo físico, sufre también bajo los acondicionamientos físicos. Se puede decir que a causa de esto para la mayoría de las personas en el transcuro de su vida el cuerpo energético se debilita, por decirlo así se atrofia. Por esto la consciencia del cuerpo disminuye, al igual que la sensibilidad y así mismo la vitalidad. Jean Klein nos enseñó que es posible invertir este proceso negativo, por lo que además aumenta la posibilidad de desarrollarnos espiritualmente más durante esta vida. La esencia del enfoque que él recomienda se podría caracterizar – al igual que el título de su libro en inglés- por la palabra “Listening” (Escuchando). Referente a la mente esto significa que observas sin juzgar o querer mejorarte, el propio funcionamiento lo más claro posible, como un testigo. Tu registras desde cuáles motivos actúas y también cómo reaccionas mental- y físicamente hacia personas y acontecimientos. Referentemente al cuerpo físico, podemos revertir al texto de mi artículo “Principios del Kasjmir Yoga”(TvY nr. 4 2013), donde se recomienda durante la práctica de yoga trabajar desde una actitud abierta, receptiva y de observación. Además se recomineda en este texto durante la práctica de yoga el dirigirse hacia el sentido táctil. Así pues escuchas al cuerpo mediante el tacto. La primera función de las poses de yoga fluye desde esta atención escuchando durante la práctica de yoga: el hacerte consciente de las resistencias y las rigideces que tu cuerpo ha acumulado. Aunque un estilo de vida poco natural (entre otras cosas una alimentación incorrecta) puede agravar la rigidéz, la cáusa más importante es tensiones musculares acondicionadas.Tensiones musculares acondicionadas son producidas por stress, esfuerzos y reacciones de nuestra mente, lo que se acompaña con contraer los músculos.

A modo de ilustración de esta primera functión de las poses de yoga un ejemplo:

Recuerdo que durante una de las primeras clases de yoga que recibí de Jean Klein, en cierto momento estabamos sentados en el suelo con las piernas estiradas. Cuando pasó por nuestro lado, me dijo (en francés): ‘ Tu pierna derecha tiende a ser corta”. En el momento en que lo dijo no comprendí qué debía hacer con esa información. Cuando más tarde nos dejó sentarnos en bhadrâsana (también llamada gorakshâsana- fig. 1), fuí consciente de una gran resistencia en mi cadera derecha, por lo que mi rodilla derecha no quería bajar bién. Me dí cuenta que ésto podría tener que ver con la observación que Jean Klein hacía poco había hecho sobre mi pierna derecha.

EN EL MARCO:

He abordado este problema en las sesiones de yoga por la mañana temprano antes del desayuno. Primero el cuerpo energético era estimulado con series de kapâlabhâti y prânâyâma. A continuación tomaba la posición de bhadrâsana y dirigía toda mi atención hacia el sentido táctil, hacia las sensaciones corporales. Para poder proteger las fronteras adecuadamente, puse mis manos en el suelo dentante mío y luego comencé a continuación lenta- y suavemente a inclinarme hacia delante desde las caderas. Aquí es donde se escuchaba atentamente al cuerpo, porque hay que tratarlo con gentileza. Durante la practica no debe sentirse nunca dolor. Además es importante tomar suficiente tiempo. Yo permanecía a menudo de 5 a 10 minutos en la postración y estimulaba a su vez el cuerpo energético, frenando ligeramente la exhalación con ujjâyi. También el trabajar con la sugestión tactil que durante la inhalación la parte frontal del cuerpo se extendía, contribuyó a la liberación, por lo cual la posición de postración gradualmente avanzó mas. Después de haber trabajado durante unas cuantas semanas, mi rodilla derecha bajó de repente mientras practicaba, con bastante ruido, considerablemente hacia abajo y sentí la liberación de tensiones en los músculos en la región de la cadera derecha.

Mientras en esta sesión el problema se disolvió, seguí continuando por toda seguridad durante algunas semanas más diariamente. Resultado final: ambas rodillas pudieron bajar en bhadrâsana casi hasta el suelo y la “tendencia de mi pierna derecha a ser demasiado corta” desapareció. Además me dí cuenta de que este problema de mi cadera derecha y mi pierna derecha era una ilustración del fenómeno que por la tensión muscular acondicionada incluso los huesos pueden tomar una posición perturbada. Después de que este problema fuera resuelto, pareció incluirse una gran ventaja: mi cuerpo pareció de repente en major estado de asumir la posición de padmâsana y siddhâsana y permanecer confortablemente así durante un tiempo. Me dí cuenta de que estas dos posiciones clásicas ahora cumplían los requisitos que Patañjali había propuesto: “sthira” (estable, firme) y “sukha” (confortable, relajado).

Ahora podrías pensar: “Eso esta bién, los musculos alrededor de tus caderas están ahora desacondicionados y así pues liberados”. Esto parece verdad solo parcialmente. Cuando unos años más tarde durante una sesión de yoga en casa estuve más tiempo de lo normal sentado en la posición de torsión que habitualmente tomaba (matsyendrâsana) mi cuerpo empezó de repente, para mi sorpresa, porque esto no me había ocurrido nunca anteriormente, a endurecerse y a continuación a temblar, mientras que el sudor me sobresalía. A continuación se liberó en la zona alrededor de la cadera derecha por segunda vez una gran tensión. Después se relajó todo mi cuerpo en la posición. Al final de esta sesión me dí cuenta de que había obtenido una evidencia empírica de las dos siguientes declaraciones de Jean Klein:

“Acondicionamientos pueden fijarse en capas en el cuerpo, así como las capas de una cebolla.”

“Puedo ver que aquellos entre mis estudiantes que se inclinan a tomar las posiciones de yoga durante largo tiempo, tienen más provecho que aquellos que se inclinan por tomarlas por menos tiempo”.

Tan solo porque esta vez tomé la posición matsyendrâsana durante más tiempo de lo que estaba acostumbrado, se pudo liberar la tensión.

FINAL DEL MARCO

Una pista para darte cuenta de las tensiones musculares acondicionadas

Comprueba por tí mismo qué posición te desagrada. A menudo parece ser que te desagrada una cierta posición porque en ella surgen problemas físicos a la luz. Así yo tenía anteriormente una gran aversión por las posiciones de inclinación hacia adelante estando sentado con las piernas abiertas. En esta posición se estiraban algunos músculos que eran demasiado rígidos para esto.

EN UN MARCO

Este problema fué abordado como explicado a continuación: en la posición inicial (sentado con las piernas abiertas), dirigí toda mi atención hacia el sentido táctil, hacia las sensaciones corporales. Si sabes que la mente humana tan solo puede dirigirse hacia un sentido a la vez, te dás cuenta de que es de ayuda el cerrar los ojos. Mis manos las situé planas delante de mí en el suelo. A continuación dirigí mi atención entre 10 y 20 segundos hacia los contactos entre mi cuerpo y el suelo. Seguido dirigí mi atención hacia las sensaciones corporals globales, por lo que sentía mi cuerpo de momento a momento en su totalidad. Mis piernas las mantenía un poco dobladas.Yo regulaba la respiración retardando cada exhalación ligeramente con ujjâyi. A continuación dejaba las manos lentamente deslizarse hacia adelante, hasta el punto en que los estiramientos amenazaban en volverse dolorosos. En este punto me detuve en la inclinación hacia adelante. Seguí con la regulación de la respiración y trabajé como a continuación con el sentido táctil: Durante la inhalación desperté la sensación de que la parte delantera del cuerpo se expandía (en las íngles, pero también el la parte delantera del tronco). Además trabajé con la sugestión de que las suelas de mis piés iban a empujar objetos hacia la derecha y la izquierda. Durante la exhalación frenada, mantuve la atención dirigida hacia el espacio delante del cuerpo. Seguí hacienda esto durante aproximadamente un minuto. A continuación volví despaciosamente con el tronco hacia arriba y sentí depués, hasta que todas las reacciones se disolvieron en la experiencia total del cuerpo.

Esto lo practiqué diariamente y así como hice en abordar el problema nombrado anteriormente, estimulé el cuerpo energético cada mañana antes del desayuno con kalâpabhâti y prânâyâma. Al cabo de unas semanas seguía habiendo aún mucha resistencia en los músculos de mis muslos, pero empecé a darme cuenta de que la resistencia ya era algo menos. Después de otro par de semanas mejoró claramente y el ejercício se convirtió en menos desagradable y en cierto momento incluso muy agradable. Un cierto día sentí durante la práctica una gigantesca tensión liberarse en el area pélvica y de repente pude, para mi asombro, “abrazar” el suelo delate de mí y dejar yacer ambos brazos y mi barbilla sobre el suelo. Me dí cuenta de que aquí de nuevo importantes acondicionamientos se habían disuelto.

FINAL DEL MARCO

La segunda función de las poses de yoga resulta de la primera función. Jean Klein describió esta segunda función como a continuación: ”Se trata simplemente, así como el pianista toca el concierto muchas veces para poder tocar sin problema todos los pasajes que le cuestan, de practicar a menudo los âsanas hasta que todas las resistencias y tensiones que se manifiestan se han disuelto”.

Esto encaja normalmente con tus propios deseos, porque una vez te has hecho consciente de resistencias importantes y rigideces en tu cuerpo, aparece un deseo natural de liberar al cuerpo de estos. Junto a practicar con âsanas, el despertar el cuerpo energético parece ser la clave del éxito. Cuando el cuerpo energético ya está bien despierto, va a funcionar por decirlo así como un catalizador en desacondicionar el cuerpo físico.

Después de las primeras clases de yoga de Jean Klein en Holanda (1975,1976) me sentí tan acogido por su estilo de dar clase, que fuí a seguir sus seminarios en diferentes paises europeos. Bajo su dirección el cuerpo energético se fortaleció tanto que se experimentó directamente y el cuerpo físico empezó a liberarse de resistencias y rigideces. De este periodo recuerdo que Jean Klein había realizado muchas series de kapâlabhati y prânâyâma (sin retención de la respiración) con nosotros. Nos explicó que esto era esencial para abrir los canales energéticos (nâdis) y para reforzar la circulación energética. Característico para los ejercicios de prânâyâma de Jean Klein es:

1. El acento en la posición correcta estando sentado.

2. El suavizar el flujo de las corrientes respiratorias (en francés nombrado por Jean Klein “filtrer” (filtrar), por la reducción de la fosa nasal o fosas nasales por las que se repiraba.

3. Una constante ejecución de uddîyâna bandha.

El subrayó tanto en kapâlabhâti como en prânâyâma la necesidad de obtener el control total sobre los músculos abdominales. Este control mejora gradualmente practicando en contraer/ retraccionar los músculos abdominales, mientras todos los demás músculos (músculos faciales, lengua, área de la garganta, hombros) permanecen completamente relajados. Inspirado y despertado energéticamente en estos seminarios, que en su mayoría duraban una semana, me dirigí entonces en casa a trabajar en los puntos problemáticos en mi cuerpo hasta que todas las rigideces y resistencias de las cuales yo me habia hecho consciente se habían disuelto.

El hacerte consciente de rigideces y resistencias y a continuación eliminarlas en realidad es considerado como “trabajo preparatorio”. Tan solo cuando este trabajo preparatorio se ha completado, la energía vital puede circular optimalmente y la tercera y más importante función de las âsanas puede manifestarse completamente. Jean Klein dijo sobre esto que el objetivo final del yoga que él enseñaba es transformacion “del cuerpo verdadero”. También dijo: “Âsanas tienen un efecto psicológico y espiritual”. El cuerpo verdadero se compone de capas profundas (koshas) las cuales determinan nuestro estado psicológico y espiritual. Lo que nosotros llamamos “la mente humana” es en realidad el funcionamiento de estos koshas.

Así como mencionado en “Los principios de Kasjmir yoga”, padmâsana y siddhâsana serían las posturas de yoga más importantes. Según Jean Klein siddhâsana es la postura de yoga más transformadora, la cual él aveces llamaba “la postura más purificante” (la position la plus purifiante). Esto encaja con el Hatha Yoga Pradîpikâ: “Así como una nutrición adecuada (mitâhâra) para los siddhas es el más importante de los yamas y la abstención de violencia (ahimsâ) el más importante de los niyamas, así consideran los siddhas siddhâsana como el âsana más importante.” (Capítulo 1, verso 38)*

“De las 84 posturas de yoga siddhâsana debe practicarse ininterrumpidamente, porque purifica todos los 72.000 nadis.” (Capítulo 1, verso 39)

Activación del cuerpo energético es esencial para eliminar las resistencias y rigideces, por lo que el cuerpo puede realizar las posturas más importantes mejor y más relajadamente. El efecto espiritual de una postura de yoga es transmitido através del cuerpo energético a los koshas mas profundos. Esto significa que, si el cuerpo energético se fortalece, igualmente el efecto espiritual de la posición de yoga aumenta. Aumento de nuestro nivel espiritual se puede endender como “capital espiritual”. El capital espiritual es automáticamente transmitido a tu próxima encarnación.

Así como en el citado verso 38 del Hatha Yoga Pradîpikâ consta, el trabajar con âsanas y prânâyâma require ser apoyado con una alimentación adecuada (mitâhâra). En una siguiente participación compartiré mis conocimientos sobre este tema.

* Svâtmârâma, autor del Hatha Yoga Pradîpikâ, nombra “ahimsâ” como el más importante de los niyamas, mientras que Patañjali “ahimsâ” vé como el más importante de los yamas. Una alimentación adecuada (mitâhâra) no consta como uno de los cinco yamas en los Yoga-sûtras de Patañjali. La explicación para esto es que Svâtmârâma pertenece a otra tradición de yoga que Patañjali.

Koos Zondervan es full-time profesor de yoga desde 1978. Su maestro más importante era Jean Klein y él se ha especializado en Kasjmir yoga.

Traducción del holandés por Gloria Spaans, profesora de yoga en Amsterdam. www.miyoga.vpweb.nl